El pasillo principal, o pasillo central, suele ser una galería amplia en la zona más céntrica de la tienda que ofrece una vista panorámica de las categorías clave. Casi todos los formatos tienen uno y casi todas las visitas lo cruzan, por eso buena parte de lo que ocurre en el resto de la tienda se explica desde él.
La mayor parte de la oferta promocional se concentra en unos pocos metros del pasillo principal, así que su análisis gira en torno a unas cuantas preguntas: qué porcentaje de visitas entra en cada pasillo, qué cabeceras y palés reciben atención real y cuáles se pasan a toda velocidad, y cómo cambia una nueva promoción la dirección que toman los compradores. Shoppermotion las responde con la dirección de los pasillos, el flujo de clientes y el rendimiento de cabeceras.
Un contador de puerta no ve nada de esto: sabe cuántos clientes entraron, no por qué pasillo fueron. Por eso un contador de personas no ve el pasillo principal, y la afluencia y el conteo de personas son solo el punto de partida. Para medir el tráfico de cada pasillo, Shoppermotion sigue cada carrito y cesta y da la métrica del pasillo principal junto a la analítica de categorías de los lineales que lo rodean.
El layout influye en cuánto tráfico recibe: los layouts en espiga y en parrilla concentran la mayor parte del tráfico en el pasillo principal, con un gran impacto en las cabeceras e islas promocionales cercanas. En el caso de Superprix, mira hacia dónde gira el comprador tras el pasillo principal.
En un análisis de más de 20.000 misiones de compra en una tienda de Madrid, el 48 % de los clientes se sintió atraído por los frescos al comenzar su visita, y las bebidas no alcohólicas atraían el 15 % del tráfico total desde la entrada. Al desplazarlas a una zona más trasera, el tráfico se mantuvo en el pasillo central: las 6 góndolas del pasillo principal recibieron de media un 7 % más de tráfico y las ventas de las promociones aumentaron un 3,4 %. Lee cómo mover una categoría subió el tráfico de las góndolas cercanas.