Los contadores de afluencia, desde barreras infrarrojas hasta sensores 3D, cuentan cuántas veces se cruza la entrada. Son sencillos y económicos, y en moda se usan a menudo para estimar la conversión dividiendo tickets entre visitas. Lo que no ven es la propia tienda: el flujo, la permanencia y el camino entre la puerta y la caja siguen siendo una incógnita.
Shoppermotion cubre ese hueco. Los tags en carritos y cestas registran el recorrido completo de cada visita anónima, así que obtienes el flujo de clientes, la permanencia por zona y la conversión en el lineal, y cada visita se cruza con su ticket.
Hablamos de este cambio en la evolución de los contadores de personas: de contar visitantes en la puerta a medir cada recorrido, igual que la analítica web pasó de los contadores de visitas a entender el comportamiento completo.