El conteo de personas es la forma más antigua de analítica en tienda: unos sensores en la puerta cuentan cuántos visitantes entran, lo que da la afluencia y, junto con el número de tickets, una tasa de conversión de la tienda. Los contadores más habituales son los infrarrojos, las cámaras de vigilancia y los sensores 3D.
Su límite es que solo cuentan visitantes en la entrada, así que se pierde la ruta de compra dentro de la tienda. Nuestro artículo sobre la evolución de los contadores de personas lo compara con la web: el e-commerce pasó de los contadores de visitas a Google Analytics, lanzado en 2005, que mide el tiempo de visita, las tendencias de navegación y la tasa de conversión. Las tiendas están viviendo el mismo cambio.
Las herramientas de inteligencia retail miden la ruta completa de cada consumidor de forma anónima y pasiva, sin cámaras ni aplicaciones de móvil. Shoppermotion cuenta el tráfico por visita en cada zona, no solo en la puerta, y sigue el aforo en tiempo real, con alertas por email o SMS cuando se alcanza un límite de capacidad o de densidad.
Medidas de forma constante, las rutas completas ayudan a predecir la falta de stock, medir el rendimiento del pasillo central y calcular el personal necesario en las cajas para mantener cortas las esperas.