El recorrido del comprador es todo lo que ocurre entre entrar y pagar. Tu web conoce cada clic, pero la tienda tradicionalmente solo conoce el ticket, aunque la mayoría de las decisiones de compra se toman en el pasillo. Un recorrido completo registra cada paso intermedio: las zonas que cruza, el orden en que las visita, las paradas y la velocidad frente a cada góndola.
Shoppermotion sigue a cada comprador de la entrada a la caja, de forma anónima, y cruza el recorrido con su ticket. Unas pequeñas etiquetas Bluetooth en carros y cestas se localizan con antenas en el techo mediante posicionamiento por ángulo de llegada (AoA), con precisión submétrica, sin cámaras, sin apps y sin datos personales. Journeys & Baskets une la anatomía de cada visita con su ticket, y Store Flow reproduce las visitas sobre tu propio plano.
Muchas tecnologías solo capturan una parte del recorrido. Según nuestra comparativa de tecnologías de analítica en tienda, los contadores de personas solo cuentan entradas, el wifi localiza los dispositivos de media cada 10 a 15 minutos, los beacons solo llegan a quien tiene la app instalada y el bluetooth activado, y las cámaras son precisas pero caras, porque un supermercado normal necesita cientos. Las analíticas basadas en tokens, con tags en carros y cestas, recogen la ruta completa y anónima de cada comprador.
Con recorridos completos, la tienda se mide como el e-commerce mide una web: la conversión en el lineal, las misiones de compra, las correlaciones entre categorías y la atribución de circuito cerrado salen de las mismas visitas.