La tasa de rebote en tienda es el equivalente físico del visitante web que llega a una página y se va enseguida: el comprador entró en la categoría pero nunca se paró a mirarla.
Shoppermotion la mide por velocidad. Hay rebote cuando un carro o una cesta cruza una categoría por encima de la velocidad de contacto visual (45 cm/s) desde que entra hasta que sale, y la tasa de rebote es el número de esas visitas entre todas las que entraron en la zona (artículo sobre la tasa de rebote). Algunos estudios usan umbrales de tiempo: menos de 10 segundos en una sección en nuestro análisis del funnel de un folleto, o menos de 5 segundos junto a una cabecera.
Una tasa de rebote alta no siempre es mala. En una categoría de destino suele indicar que el pasillo se usa como corredor, y quien ya sabe qué marca quiere rebota más: los huevos tenían una tasa de rebote elevada precisamente por eso. Léela junto a la velocidad de compra y el engagement, y revisa siempre la hora del día, porque el rebote sube mucho en las horas de más afluencia.
El tipo de promoción también influye: en un análisis, las promociones 2x1 tuvieron la tasa de rebote más baja (20,4 %) y la de engagement más alta (60,4 %) (cómo medir las promociones en tienda). Las soluciones habituales para un rebote alto son mover la categoría, cambiar la góndola de entrada o colocar una cabecera potente al inicio del pasillo.