En un estudio manual, alguien del equipo sigue a los clientes y dibuja su recorrido; en las encuestas y los focus groups se les pregunta después. Ambos captan cosas que se escapan a los sensores, como si un cliente tocó un producto o lo devolvió al lineal, o cómo es el grupo que compra. A cambio, cuestan tiempo, las muestras son pequeñas, el observador introduce sesgos y los tiempos son difíciles de medir con exactitud; las encuestas, además, dependen de la memoria.
Shoppermotion mide de forma pasiva y continua. Los tags en carritos y cestas registran cada visita con marca de tiempo, así que la permanencia, el flujo de clientes y la conversión salen del total de visitas etiquetadas y no de una muestra, y cada visita se cruza con su ticket.
Cuando lo que necesitas es un estudio observado, no hace falta papel. Digital Flow, también de Shoppermotion, permite a tus compañeros dibujar el recorrido de cada cliente en una tablet, anotar eventos y datos demográficos y ver los resultados en cuanto terminan.